A mediados de los años 80 se patentó en Estados Unidos el método y equipo necesario para fabricar objetos sólidos mediante la deposición sucesiva de finas capas de material, se llamo estereolitografía (stl). No fue hasta los años 2000 cuando comenzó a utilizarse en el ámbito dental. En el actual laboratorio de prótesis dental, podemos utilizar impresión 3D para construir modelos, placas de descarga, cubetas, posicionadores, patrones, estructuras y provisionales. En Dentàlic vimos claro desde el inicio el potencial que tenían estas impresoras, especialmente de cara a la clínica/odontólogo implicado, preocupado por ofrecer las mejores técnicas a sus pacientes.

Es una herramienta muy versátil rápida y eficaz que se enmarca dentro del protocolo de comunicación digital clínica-laboratorio. Una vez escaneado en boca y enviado al laboratorio, se gestiona con diferentes programas de edición 3D específicamente creados para el laboratorio. Se inicia entonces la creación del modelo y de las diferentes estructuras, tanto de prueba como definitivas.

El prototipo físico se construye capa a capa a partir de la solidificación de un monómero fotosensible o resina líquida fotopolimerizable (contenido en una cubeta), por la incidencia de una radiación luminosa (ultravioleta o visible). El láser sigue las secciones capa a capa definidas por el modelo 3D virtual en formato STL y consigue solidificarlo.

Al hablar de esta técnica estamos hablando de muchas menos molestias a nivel de impresión en clínica debido a la no utilización de material de impresión así como minimización de errores, rapidez, ahorro de costes, mensajerías… en definitiva un nuevo enfoque en la elaboración de las prótesis dentales del s. XXI.

¿Quieres que te asesoremos sobre cómo ofrecer esta técnica a tus pacientes? Ponte en contacto con Dentàlic y te informaremos sin ningún compromiso sobre cómo implementar la impresión 3D en tu flujo de trabajo.